Hospital infantil de Texas abre primera clínica de destransición tras acuerdo estatal
El Texas Children's Hospital abre una clínica de destransición después de un arreglo de diez millones de dólares con Texas. El hospital también deja de ofrecer atención de afirmación de género a menores.
Uno de los hospitales infantiles más grandes de Estados Unidos abrirá una clínica especializada. Esta clínica está diseñada para jóvenes transgénero que desean destransicionarse. Destransicionarse significa volver al sexo asignado al nacer.
El Texas Children's Hospital en Houston lo anunció el viernes pasado. El hospital llegó a un acuerdo con el fiscal general de Texas y el Departamento de Justicia estadounidense. El caso giraba en torno a graves acusaciones contra el hospital.
La acusación alegó que el hospital utilizó códigos de diagnóstico falsos. Así el hospital habría facturado atención de afirmación de género a través de Medicaid de Texas. Medicaid es un programa gubernamental que paga costos médicos para personas de bajos ingresos.
Como parte del acuerdo, el hospital paga diez millones de dólares a Texas. Además, el hospital deja de ofrecer atención de afirmación de género a menores. Este es un cambio importante para un hospital que fue previamente uno de los pocos lugares en Texas donde jóvenes transgénero podían recibir tal atención.
Los críticos están muy preocupados por esta decisión. Muchos médicos y organizaciones LGBTQ+ advierten que la atención de afirmación de género es médicamente necesaria. Grandes organizaciones médicas, como la Academia Americana de Pediatría, apoyan esta atención para jóvenes transgénero. Dicen que negar esta atención puede dañar la salud mental.
Los partidarios del acuerdo, incluyendo funcionarios de la administración Trump, lo consideran una victoria. El gobierno federal ha intentado varias veces limitar o prohibir la atención de afirmación de género para menores.
La apertura de una clínica de destransición es muy rara en Estados Unidos. Expertos y activistas LGBTQ+ son críticos al respecto. Dicen que hay pocas pruebas científicas de que sea necesaria. La investigación muestra que solo un pequeño porcentaje de personas transgénero se arrepiente después.
El caso demuestra cómo la política y la atención médica chocan cada vez más en Estados Unidos. Para jóvenes transgénero en Texas, acceder a atención médica se vuelve cada vez más difícil.