UE insta a prohibir terapias de conversión, pero deja la decisión a los países
La Comisión Europea condena las terapias de conversión, pero dice que no puede prohibirlas. Insta a los Estados miembros a tomar medidas propias.
La Comisión Europea respondió a una petición ciudadana. La petición solicitaba una prohibición europea de terapias de conversión. Son prácticas que pretenden 'curar' la orientación sexual o identidad de género.
La Comisión es clara en su posición. Las terapias de conversión no son terapias reales. Son dañinas y peligrosas para personas LGBTQ+. La Comisión condena completamente estas prácticas.
Sin embargo, la Comisión dice que no puede imponer una prohibición. Cree que no puede hacerlo de forma 'efectiva' a nivel europeo. Prohibir estas prácticas es, según ella, tarea de los Estados miembros.
Esta respuesta decepciona a muchos activistas LGBTQ+. Esperaban una ley europea clara. Una ley así protegería a todos los países simultáneamente. Ahora la protección depende de cada país por separado.
La Comisión promete presionar a los Estados miembros. Quiere animarlos a establecer prohibiciones nacionales. Seguirá planteando este tema en diálogos con gobiernos.
Actualmente, solo algunos países de la UE prohíben las terapias de conversión. En muchos países, estas prácticas siguen siendo legales. Organizaciones LGBTQ+ se preocupan por jóvenes. Suelen ser más vulnerables a estos métodos dañinos.
Científicos y médicos coinciden. Las terapias de conversión no funcionan. Causan daño psicológico grave. Depresión, ansiedad y suicidio son más frecuentes entre víctimas.
La petición ciudadana recogió cientos de miles de firmas. Muestra que muchos europeos quieren una prohibición. La presión sobre políticos sigue siendo considerable.
Organizaciones LGBTQ+ continúan su lucha. Siguen presionando por una prohibición europea. Esperan que la Comisión actúe más en el futuro. Para muchas personas LGBTQ+, esto no es político. Es una cuestión de seguridad y dignidad.