Profesor expulsado por terapias de conversión vuelve a enseñar en colegio católico
Un profesor apartado por practicar terapias de conversión se reincorpora a un colegio católico en València. Estas prácticas están prohibidas por la legislación valenciana y son consideradas dañinas por expertos en salud mental.
Un profesor ha vuelto a trabajar en un colegio católico de València. Este docente había sido apartado antes de otro centro educativo. El motivo fue que practicaba terapias de conversión con estudiantes.
Las terapias de conversión intentan cambiar la orientación sexual de una persona. También pueden intentar cambiar su identidad de género. Estas prácticas son consideradas dañinas por expertos en salud mental. Muchas organizaciones médicas las rechazan completamente.
En la Comunitat Valenciana, estas terapias están prohibidas por ley. La legislación valenciana protege a las personas LGTBI+ de estas prácticas. Sin embargo, el profesor ha encontrado trabajo en un nuevo centro educativo. Este centro es de carácter católico y concertado.
El caso ha generado mucha preocupación entre activistas y familias. Muchas personas se preguntan cómo es posible que esto ocurra. Un profesional apartado por prácticas ilegales puede volver a trabajar con menores. Esto supone un riesgo directo para estudiantes vulnerables.
Las terapias de conversión causan daños graves en las personas que las reciben. Pueden provocar depresión, ansiedad y baja autoestima. En jóvenes, el impacto puede ser especialmente serio. Los expertos advierten que ningún menor debería estar expuesto a ellas.
Organizaciones LGTBI+ han pedido una investigación urgente. También exigen que las autoridades educativas actúen con rapidez. Consideran que no es suficiente apartar al profesor de un centro. Es necesario que no pueda trabajar en ningún colegio.
El caso pone en evidencia los límites del sistema educativo actual. La ley existe, pero su aplicación tiene fallos importantes. Los colegios concertados religiosos tienen cierta autonomía en sus decisiones. Eso puede dificultar el control de estas situaciones.
Desde Shangay, medio que publicó la noticia originalmente, se ha destacado la gravedad del caso. La comunidad LGTBI+ exige protección real para los jóvenes en los centros educativos. No basta con tener leyes si no se aplican de forma efectiva y coherente.
