En Turquía, Erdogan intensifica la represión contra los LGBT+
El régimen de Erdogan apunta ahora a las asociaciones LGBT+ en Turquía. La represión va mucho más allá de simples prohibiciones de Pride.
En Turquía, ser homosexual no es un delito. Sin embargo, la vida de las personas LGBT+ se vuelve cada vez más difícil. El gobierno de Erdogan intensifica su represión contra la comunidad LGBT+.
Antes, la represión se dirigía principalmente a las marchas del orgullo. Estos eventos eran frecuentemente prohibidos o dispersados violentamente. Ahora, la situación ha cambiado. El gobierno apunta directamente a las asociaciones LGBT+.
Estas asociaciones están en el punto de mira de las autoridades. Sus líderes son vigilados y acosados. Sus financiamientos son bloqueados o eliminados. Su libertad de acción está severamente limitada.
El presidente Recep Tayyip Erdogan dirige un gobierno islamo-conservador. Este gobierno utiliza pretextos conocidos para justificar estas acciones. Habla de proteger los valores familiares turcos. Acusa a las asociaciones LGBT+ de amenazar la sociedad.
Esta estrategia no es nueva. Pero su alcance es sin precedentes. Nunca tantas asociaciones fueron apuntadas simultáneamente. Nunca la presión fue tan fuerte y organizada.
Los activistas LGBT+ turcos resisten de todas formas. Continúan su trabajo en condiciones muy difíciles. Algunos ahora operan en secreto. Otros tuvieron que abandonar el país por seguridad.
Organizaciones internacionales de derechos humanos están preocupadas. Amnistía Internacional y Human Rights Watch han condenado estas acciones. Piden a la Unión Europea que reaccione firmemente. Pero las respuestas diplomáticas siguen siendo limitadas.
Turquía es candidata a la adhesión a la Unión Europea desde hace años. Sin embargo, estas violaciones de derechos fundamentales plantean problemas. Muchos observadores estiman que esta candidatura debería cuestionarse.
Para las personas LGBT+ en Turquía, la situación es alarmante. Enfrentan una presión doble. Por un lado, la represión del Estado. Por otro, las discriminaciones en la sociedad. Encontrar apoyo se vuelve cada día más difícil.
La comunidad internacional debe actuar. Los derechos de las personas LGBT+ son derechos humanos fundamentales. Deben protegerse en todo el mundo, incluyendo Turquía.
