Fairyland: la historia de una niña criada por su padre gay en San Francisco en los años 70
Fairyland es una nueva película sobre una niña criada por su padre gay. La película transcurre en San Francisco en los años 70 y aborda el amor, la pérdida y la crisis del SIDA.
Fairyland es una película con una historia muy personal. Trata sobre una joven que crece con su padre gay. Viven en San Francisco en los años setenta. Su vida está llena de brillo, plumas y personas coloridas.
La película está dirigida por Andrew Durham. Es su primer largometraje. La famosa cineasta Sofia Coppola es una de las productoras. Tanto Durham como Coppola crecieron en familias creativas e inconvencionales.
Durham basó la película en su propia vida. Creció con un padre gay en una época muy poco común. Él dice: 'Poca gente tenía padres gay que murieron de SIDA.' Esto hace su historia rara e importante.
Durante una entrevista, Durham compartió un recuerdo personal. Tenía nueve o diez años aproximadamente. Accidentalmente reveló que su padre era gay. Su padre probablemente tenía una relación con un hombre italiano llamado Pietro. Vivían en Inglaterra en ese entonces.
Sofia Coppola se conectó desde Nueva York a la videollamada. Durham habló desde Los Ángeles. Coppola recordaba haber escuchado la historia antes, pero había olvidado los detalles. Los dos amigos tienen una conexión cálida y fácil.
La película muestra la alegría y el dolor de su vida juntos. El padre vive libre y abiertamente como hombre gay. Pero la crisis del SIDA eventualmente toca sus vidas profundamente. La película no aparta la vista de esta tragedia.
Fairyland transcurre en un momento muy importante para la comunidad LGBTQ+. Los años setenta en San Francisco fue una época de libertad y activismo. Pero fue seguida por la devastadora epidemia de SIDA de los años ochenta.
Durham quería mostrar a su padre como un ser humano completo. No solo como hombre gay, sino como padre amoroso y complejo. La película celebra su vínculo único. También honra a todos quienes perdieron sus vidas por SIDA.
Fairyland es una película agridulce y conmovedora. Nos recuerda cuánto han avanzado los derechos LGBTQ+. También nos recuerda a las personas y familias reales detrás de esa historia.
