La homofobia influye en casos penales contra activistas LGBTQ+ en Kazajistán
Dos activistas LGBTQ+ en Kazajistán fueron declarados culpables el mismo día. Grupos de derechos humanos creen que la homofobia jugó un papel en sus enjuiciamientos.
El 22 de abril, tribunales en Kazajistán anunciaron veredictos condenatorios. Ambos casos son criminales y separados. Los dos acusados son activistas conocidos de derechos LGBTQ+. Muchas personas creen que la homofobia influyó en estos casos.
Zhanar Sekerbaeva es cofundadora del grupo feminista Feminita. Fue declarada culpable de 'agresión'. El tribunal le impuso una multa de 173.000 tenge. Esto equivale aproximadamente a 380 dólares estadounidenses.
El caso comenzó en noviembre de 2025. Un grupo de personas interrumpió violentamente una reunión en una cafetería. Sekerbaeva estaba allí con colegas y amigos. Después del incidente, las autoridades la detuvieron y procesaron.
Los críticos dicen que esto es profundamente injusto. Creen que Sekerbaeva fue la víctima, no la agresora. Organizaciones de derechos humanos están muy preocupadas por el trato policial.
El segundo caso también involucra a un defensor LGBTQ+ vocal. Como Sekerbaeva, esta persona ha apoyado públicamente los derechos. Apoya a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero en Kazajistán. Las autoridades la procesaron el mismo día.
Human Rights Watch reportó sobre ambos casos. Dice que el tiempo y manejo de los enjuiciamientos son preocupantes. La organización cree que la represalia contra activistas LGBTQ+ es un factor.
Kazajistán no reconoce legalmente las relaciones del mismo sexo. Las personas LGBTQ+ enfrentan discriminación frecuente en el país. Los activistas que hablan públicamente enfrentan acoso y problemas legales.
Estos dos casos muestran un patrón preocupante. Las autoridades pueden usar el sistema de justicia para silenciar voces LGBTQ+. Esto es una amenaza grave a la libertad de expresión.
Grupos internacionales de derechos humanos piden una revisión justa. Quieren que Kazajistán deje de dirigirse contra activistas por su orientación sexual. También por su identidad de género.
La situación en Kazajistán refleja un problema más amplio. Asia Central raramente protege los derechos LGBTQ+. Los activistas continúan enfrentando peligro simplemente por hablar.
Sekerbaeva y el otro acusado deben apelar sus veredictos. Seguidores en todo el mundo observan estos casos cuidadosamente.